Ozonoterapia para la hernia de disco

Hernia de Disco

Intervertebral

Véalo en 7 Días

Sobrepeso, malas posiciones, movimientos violentos, levantar pesos en forma indebida, posiciones viciosas y otra clase de traumas pueden debilitar los discos inter-vertebrales. O sea que los traumas, agudos o crónicos, debilitan el núcleo pulposo, que pierde agua y elasticidad.

Hernia de disco contenida




Lo primero que ocurre es que el disco se abomba, aumenta su diámetro y consecuentemente disminuye su altura. Cuando esta deformación se distribuye hacia un lado, el disco protruye hacia el nervio; a esto se le puede llamar una hernia de disco contenida, como se aprecia en la imagen de la izquierda. Ante esa presión el nervio se inflama.

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Hernia de disco extruida



Cuando la presión dentro del disco aumenta enormemente, generalmente a consecuencia de un trauma agudo en un disco sano; o incluso un trauma leve, como un fuerte estornudo, cn un disco debilitado, el anillo (anulus) se puede romper y permite la salida de material del núcleo pulposo. A esto se le llama una hernia de disco extruida. La presión sobre el nervio y los poliglicógenos del núcleo producen una inflamación del nervio.

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Vértebra sagital o lateral

Síntomas

La deformación o ruptura del disco puede producir dolor, al que se llama dolor discogénico, que se localiza en la región del disco afectado, ya sea cervical, dorsal o lumbar.

La inflamación del nervio produce dolor, que se localiza acorde a la distribución del nervio, en los sitios a que este llega. Además se puede producir disminución de la sensibilidad o sensación de hormigueo (parestesias) e incluso debilidad en los grupos musculares a que llega el nervio.

En casos más severos pueden afectarse las funciones motores e incluso trastornos de esfínteres, como dificultad para miccionar o anestesia perineal, que constituyen verdaderas emergencias.

Diagnóstico

Además del exámen físico y neurológico unas radiografías simples pueden dar signos indirectos de problemas en el disco, como disminución de la altura entre las vértebras. Sin embargo, para confirmar el diagnóstico se requieren exámenes que dan una imagen más detallada de la región, tales como una Resonancia Magnética Nuclear o una Tomografía Computadorizada, siendo el estudio de elección el primero pues muestra mejor las estructuras afectadas. En algunos casos en que existe duda del compromiso del nervio, una Electro Miografía sería de gran valor, ya que muestra el funcionamiento de los nervios y músculos.

Tratamiento

Las primeras medidas para tratar una hernia de disco son conservadoras. Estas incluyen reposo, analgésicos, drogas anti-inflamatorias y en algunos casos fisioterapia.

De persistir los síntomas y una vez confirmado el diagnósico con los estudios, recomiendo iniciar el tratamiento con los métodos minimamente invasivos modernos que se encuentran disponibles, como son la Disquectomía con Laser o la Nucleoplastía y la Discólisis con Ozono. Estos son efectivos en 80% de los pacientes, cuando se seleccionan adecuadamente para cada condición. Hay casos que deben considerarse emergencia y llevarse directamente a la sala de operaciones para una Micro Disquectomía en caso de una Hernia de Disco Lumbar o una Artrodesis Cervical en caso de una Hernia de Disco Cervical; como cuando se ha presentado un déficit motor importante o dificultad para la micción.

Si no respondió a los métodos mínimamente invasivos, la cirugía debe contemplarse y en los casos de una verdadera emergencia, como los mencionados anteriormente, es posiblemente la primera elección.

Debe entenderse que el manejo de la Hernia de Disco no es algo simple, que con un tratamiento llega a resolverse de inmediato y para siempre. Debe verse el problema en forma integral y con frecuencia suele necesitarse la unión de varias terapias, siendo la fisioterapia una de las más frecuentemente asociadas. Además, quien ha padecido de una hernia de disco tiene 10 veces más posibilidades que el resto de la población de tener una segunda.

Recientemente se ha popularizado el remplazo de discos intervertebrales por discos artificiales, lo cual pude utilizarse en el caso de una hernia discal cervical. Sin embaro es indicado para el dolor lumbar crónico que no ha respondido al menos a 6 meses de tratamiento conservador y NO para la hernia de disco lumbar, por lo cual comparto el criterio de la Asociación Norteamericana de Neurocirugía, en que el remplazo está contrindicado en casos de dolor ciático, que apuntan a la presencia de una hernia de disco lumbar, la cual debe tratarse por los métodos anotados antes.

Es importante que el paciente esté consciente de que una vez que un disco intervertebral se ha herniado o abombado, ha perdido su elasticidad y por lo tanto su capacidad para amortiguar los movimientos y los impactos adecuadamente, para el resto de la vida. La dinámica de la columna ha cambiado y nada la dejará como era, ni siquiera un remplazo del disco por uno artificial; por lo tanto, la forma en que se cuide determinará el futuro de su columna.